viernes, 16 de septiembre de 2011

Tecnología en el aula: un desafío al que todos pueden asomarse


Experiencia regional / Al servicio del aprendizaje
   Un nuevo libro repasa la historia de los últimos años y sugiere prácticas para los maestros
Por Cynthia Palacios  | LA NACION
Animarse, dejar atrás los miedos y probar, aprender. El libro Las TIC en las aulas. Experiencias latinoamericanas se presenta con la intención de empujar y sostener a los maestros en el uso de las nuevas tecnologías en el aprendizaje diario.
El estudio es obra de cinco especialistas en tecnología educativa: Micaela Manso, Paula Pérez, Marta Libedinsky, Daniel Light y Magdalena Garzón, y recopila los últimos 20 años de investigaciones sobre la integración tecnológica en la región y promueve su inserción práctica. "Plantea cómo planificar con las tecnologías de la información y comunicación (TIC) para ponerlas al servicio del aprendizaje", señala Manso.
El libro repasa la problemática y los desafíos de la introducción de las nuevas tecnologías en las escuelas. Además, orienta en el diseño y en la implementación de iniciativas TIC y facilita recursos e ideas prácticas que hacen posible una integración eficaz y reflexiva de estas tecnologías en los procesos de enseñanza.
"Si los matemáticos utilizan la tecnología; si los historiadores la usan en sus investigaciones; si el mundo cambió, la escuela tiene que cambiar en función del mundo exterior para no crear una brecha entre lo que pasa fuera de la escuela y lo que pasa adentro, para ofrecer una verdadera educación de calidad -dice Libedinsky-. La escuela debe tender puentes a lo que sucede después de las horas de clase y a lo que sucederá después de que se termine la escuela; no puede ignorar que todas las profesiones trabajan hoy con la tecnología."
Con el apoyo y financiamiento de IDRC (Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo de Canadá) y liderados por la Fundación Evolución, los autores colaboran en proyectos de investigación y desarrollo en países de América latina. El libro se presentó ayer, a las 18.30, en el auditorio del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).
Adriana Vilela, especialista en educación y tecnología del Departamento de Educación y Cultura de la OEA (Organización de los Estados Americanos), es autora del prólogo e invitada a la presentación.
Las investigadoras proponen una lista de cinco pasos concretos que ayudan a la orientación práctica. Esos pasos son desarrollar los objetivos de aprendizaje, decidir las estrategias de enseñanza, seleccionar las actividades, elegir la forma de evaluación y, por último, seleccionar y articular las herramientas y recursos TIC.

PENSAR AL REVÉS

Este esquema supone un cambio importantísimo: las nuevas tecnologías están al servicio de todo lo anterior, y no al revés. "La enseñanza no está centrada en un software o un recurso determinado, sino que el docente dispone de una gran caja de herramientas para elegir la que necesita. Pueden cambiar las herramientas, pero prevalecen las intenciones", explica Libedinsky.
Según Garzón, el libro aporta una mirada regional y recupera las experiencias -variadas y ricas- que se dan en cada país. "Existe un montón de realidades que conviven y van a seguir conviviendo, y el libro recoge experiencias supercreativas y prácticas", afirma.
"Sabemos que no hay recetas, pero después de tantos años de trabajar en el terreno, pusimos en palabras todo lo que aprendimos", dice Pérez.
Para las autoras, hay ingredientes indispensables para un exitoso trabajo con las TIC en el aula. No importa por dónde se aborde el tema, pero se necesita un liderazgo visionario, un referente en TIC que incorpore la tecnología, un proyecto pedagógico claro, tiempo para tener acceso a las nuevas herramientas y para poder experimentar, e infraestructura y conectividad.
Si bien reconocen que el tema funciona cuando todos los actores se asocian, destacan que el papel del docente es clave. Las autoridades pueden ser líderes activos o pasivos, es decir, promover o dejar hacer, pero poco se logra sin el empuje y la curiosidad de quien está al frente del grado.

EL MAESTRO, CLAVE

Para las especialistas, con su tensión entre lo académico y lo práctico, el libro puede dejarles algo a todos los que lo lean, no importa en qué etapa del proceso se encuentren. "A quienes están dando los primeros pasos, les servirá de guía y les aportará una mirada más global y regional a quienes ya estén en camino", reconoce Pérez. "La idea es que el docente pueda salir de la experiencia de formación personal y pueda incorporar las TIC en las clases de todos los días", agrega.
El papel del maestro es indispensable. "Empoderamos al docente en su rol pedagógico. Aunque no sepa de informática, lo que importa es que sepa de pedagogía. Lo otro se aprende y hasta puede apoyarse en los alumnos, pero la conducción de la clase la tiene el adulto", considera Garzón.
Reconocen que no es fácil para un maestro enseñar como no le enseñaron a él. "No hay historia; no hay modelos en los que apoyarse", dice Libedinsky..

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Chicos en riesgo: abrir, sin control, un perfil en Facebook



Por Guillermo Tomoyose y Josefina Pagani  | LA NACION
En Facebook se pueden compartir fotografías, videos, pensamientos, artículos periodísticos y una infinidad de recursos al alcance de cualquier usuario. Pero la red social puede convertirse en un perfil detallado de una persona que puede resultar riesgoso, sobre todo para los más chicos, que a veces brindan información que puede ser usada por delincuentes, secuestradores o integrantes de una banda de trata de personas.
El auge de Facebook, que ya cuenta con 750 millones de usuarios en el mundo, ha llegado a todas las edades, y también a las escuelas, donde los niños comparten información con sus compañeros, vecinos o amigos. Algunos padres permiten a sus hijos crearse una cuenta en la red social, y en muchos casos pierden el control de lo que allí se publica y quién puede acceder a esa información.
Candela Rodríguez tenía un perfil en Facebook, "Cande Dbl", donde subía fotografías que se sacaba con su celular: en los actos escolares, junto a sus amigas del Barrio Luna, en Villa Tesei, en Hurlingham, y también junto a su familia en su casa.
El problema del perfil de Facebook de Candela, que ya fue dado de baja, era que todo aquel que tenía una cuenta en Facebook podía ver las fotografías que ella misma había creado: los lugares que frecuentaba, qué actividades realizaba, cómo vestía, qué amigas tenía, cómo era el interior de su casa, entre otros datos.
La red social especifica en las condiciones de uso que sólo se pueden crear un perfil las personas mayores de 13 años. Es el mismo sitio web el que recomienda "que los menores de edad, a partir de los 13 años, pidan permiso a sus padres antes de enviar información sobre sí mismos a través de Internet" y anima a que los padres "enseñen a sus hijos prácticas seguras para el uso de Internet".
Muchas veces, los usuarios prestan atención a la configuración de privacidad de la cuenta, predeterminada de modo tal que cualquiera pueda ver el perfil de un usuario, concepto vital de la red social, que nace con el objetivo de "compartir".
Ante las críticas del manejo de privacidad, Facebook se ve obligado a realizar cambios en la plataforma, como por ejemplo simplificar la modalidad de ajuste de la privacidad. Para hacerlo, se puede ir a facebook.com/privacy , y desde allí se puede controlar cómo compartir desde fotografías hasta publicaciones en el muro (donde se muestra la actividad del usuario).
De este modo, la persona puede elegir con quién compartirá su perfil: con todos (público), con sus amigos o personalizado. En esta última opción se podrá realizar un ajuste más estricto sobre los permisos de privacidad. Asimismo, en facebook.com/settings se pueden controlar los datos personales ingresados, la cuenta de correo electrónico asociada y realizar el cambio de la contraseña de inicio de sesión..
ÚLTIMAS NOTAS DE EL CRIMEN DE CANDELA

lunes, 22 de agosto de 2011

Sexo, Derechos e Internet




APC PUBLICÓ UNA NUEVA INVESTIGACIÓN PROVOCATIVA SOBRE LA SEXUALIDAD E INTERNET 

MONTEVIDEO (APC para APCNoticias) – Una nueva investigación de APC en Brasil, India, Líbano, Sudáfrica y Estados Unidos analiza el rol clave de internet en la educación sexual y la salud sexual, así como en el combate de la discriminación y en ayudar a las personas a definir su propia sexualidad. Esta investigación destruye el mito de que la sexualidad en línea se limita a la pornografía. Más >
Informe de sintesis en español
Informe completo en inglés 

sábado, 20 de agosto de 2011

¡Llegaron las "trabacaciones"!


¡Llegaron las "trabacaciones"!

¿Ha cambiado la forma en que deben tomarse las vacaciones por la llegada de los teléfonos inteligentes, las laptops e internet móvil? Lucy Kellaway, columnista del diario Financial Times, cree que sí.

Empresario listo para ise de vacaciones
Las vacaciones fijas son un anacronismo para los que no trabajan horas fijas, dice Kellaway.
Durante la mayor parte del verano estoy de "trabacaciones". Ésta es una nueva palabra que acabo de inventar para describir lo que vengo haciendo desde hace pocos años, algo que ya parece necesitar un nombre.
Las trabacaciones son un poco vacaciones, un poco trabajo. Ese es el futuro para muchos profesionales; y contrariamente a lo que creen muchos, ir de trabacaciones es muy agradable.
Esto es lo que hacía mientras estaba de trabajaciones días atrás en Cornualles, Reino Unido:
Me levantaba, leía y enviaba algunos mensajes de correo electrónico y luego iba a caminar junto al mar.
Más tarde, podía escribir un artículo sentada bajo una ventana con vista a un arroyo.
Luego salía a encender el carbón para asar unas salchichas.

Recargar las pilas

La mayoría de la gente diría que las trabacaciones son poco saludables a nivel psicológico. Es terrible estar encadenados a Blackberrys y en contacto con nuestras oficinas aún cuando deberíamos estar descansando bajo el sol (o la lluvia).
Dejar de trabajar por completo, dicen los expertos en estrés, es esencial si queremos conectarnos con nuestras familias y nuestras almas y recargar nuestras pilas.
Pero en mi experiencia esto no funciona así. Una pila humana es bastante peculiar y no siempre responde bien a una repentina inmersión en la ociosidad, con la familia, en un lugar extraño.
La estimulación intelectual recarga mis pilas de forma más confiable que estando sentada bajo la lluvia con adolescentes aburridos.
En la era anterior a internet, cuando las vacaciones implicaban una ruptura forzosa con el trabajo, se daba una salvaje carrera contra el tiempo para dejar todo listo antes de partir.
Luego se llegaba a destino, demolido, y con la mente llena de preocupaciones laborales. Solía tomar toda una semana de vacaciones relajarse y dejar de pensar en qué podía estar sucediendo en el trabajo.
Para cuando a uno se le pasaba la ansiedad, ya era hora de volver al trabajo, y era necesaria un periódo para aclimatarse en reversa.

Sin vacaciones

La primera cosa buena acerca de las trabacaciones es que no hay una transición repentina entre dos estados.
Mejor aún, las trabajaciones implican que uno debería poder irse más más a menudo para compensar el hecho de que sigue (de alguna forma) trabajando mientras no está.
Sin embargo, la adopción masiva de las trabacaciones no significa que todos deban tener más días de vacaciones. Significa que las vacaciones deben desecharse del todo.
Mujer con computadora portátil
"Trabacaciones", ¿el fin del tiempo libre fijo?
Lo que existe hoy solo tiene sentido para gente que trabaja horas fijas, quienes claramente necesitan vacaciones fijas también.
Pero para los profesionales que no han trabajado en horas fijas en las últimas décadas, las vacaciones fijas parecen un anacronismo.
Netflix (empresa de alquiler de DVDs y películas en línea de Estados Unidos), que tiene una cultura empresarial abierta, se dio cuenta de esto ya hace un tiempo. A sus empleados se les permite tomar las vacaciones que quieran, nadie lleva un registro.
Dicho sea de paso, yo estoy por empacar mis valijas y viajar alegremente con mi familia a Yorkshire por unos días.
En mi maleta llevo gafas de sol y botas para la lluvia -en el Reino Unido nunca se sabe-, pero también mi Blackberry y mi computadora.

Contexto